
Mi viaje empezó el primer domingo de las vacaciones de Semana Santa, mi destino: las paradisiacas playas de Tulum. Cerca de las 5 de la tarde, partí en el coche de la familia de mi amiga. Entre pláticas, música y una parada para cenar una ricas tortas en Valladolid, las cuatro horas de viaje pasaron bastante rápido. Por la noche llegamos a Tulum, acomodé mi equipaje (una gran maleta roja que llevaba mis pertenencias para 15 días) y caí rendida en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente, mi amiga, una de sus hermanas y yo nos dirigimos al sitio arqueológico de Tulum; un hermoso complejo arquitectónico de la civilización Maya situado en la costa y con acceso al mar. El tiempo estaba divino, el cielo azul celeste y el Sol brillaba con todo su esplendor. Recorrimos el lugar y nos bañamos en una preciosa playa turquesa que esta junto a las ruinas. De ahí fuimos caminando hasta otra playa llamada Paraíso, que realmente le hace honor a su nombre, ya que kilómetros de blanca arena se extendían junto al mar azul. Después de comprar agua en la primera cabaña que vimos, nos recostamos un buen rato en la arena, hasta que llegó la hora de regresar a la ciudad.
En el segundo día partimos en una van rumbo a Playa del Carmen, una ciudad turística de la Riviera Maya, que se encuentra a 40 min. de Tulum. Al mediodía nos encontrábamos en las Quinta Avenida (un famoso boulevard, en el cual tanto turistas como locales pasean día y noche). Mientras caminábamos fuimos abordadas por varios vendedores, que con solo ver que uno viene en chanclas y quemado de Sol, intentan venderte mar y cielo. Todos unos personajes! No pude evitar reírme cuando uno de ellos le gritó a un turista algo parecido a: "Hey mamma, I'm here, I found you". Después fuimos a la "Pasteletería", una especie de café-bar conocido por sus deliciosos dulces, entre los cuales destaca la "Bomba de Chocolate". Ya de regreso en la van, estábamos diciendo tantas incoherencias (producto del calor o al menos eso espero haha) que un poblano centrado junto a nosotros y "muy" concentrado en su lectura, no paraba de reír.
En la última noche, mi amiga y yo caminamos por la pintoresca avenida principal, llenas de cafés y restaurantes; nos comimos unos helados riquísimos y cuando se acabó el paseo fuimos a la unidad deportiva del pueblo. Estuvimos un rato viendo a la gente jugar y también platicando de todos los dibujos animados que habíamos visto de chiquitas (que por cierto son muchos hahaha). Por la mañana me despedí de ella y de su cariñosisima familia; con maleta y bolso en mano tomé un van que me llevaría a Playa del Carmen y de ahí trás 4 días increíbles en Tulum, me preparaba para seguir la segunda parte mi R0aDTriP en Cancún.
Peace Out =)
Al día siguiente, mi amiga, una de sus hermanas y yo nos dirigimos al sitio arqueológico de Tulum; un hermoso complejo arquitectónico de la civilización Maya situado en la costa y con acceso al mar. El tiempo estaba divino, el cielo azul celeste y el Sol brillaba con todo su esplendor. Recorrimos el lugar y nos bañamos en una preciosa playa turquesa que esta junto a las ruinas. De ahí fuimos caminando hasta otra playa llamada Paraíso, que realmente le hace honor a su nombre, ya que kilómetros de blanca arena se extendían junto al mar azul. Después de comprar agua en la primera cabaña que vimos, nos recostamos un buen rato en la arena, hasta que llegó la hora de regresar a la ciudad.
En el segundo día partimos en una van rumbo a Playa del Carmen, una ciudad turística de la Riviera Maya, que se encuentra a 40 min. de Tulum. Al mediodía nos encontrábamos en las Quinta Avenida (un famoso boulevard, en el cual tanto turistas como locales pasean día y noche). Mientras caminábamos fuimos abordadas por varios vendedores, que con solo ver que uno viene en chanclas y quemado de Sol, intentan venderte mar y cielo. Todos unos personajes! No pude evitar reírme cuando uno de ellos le gritó a un turista algo parecido a: "Hey mamma, I'm here, I found you". Después fuimos a la "Pasteletería", una especie de café-bar conocido por sus deliciosos dulces, entre los cuales destaca la "Bomba de Chocolate". Ya de regreso en la van, estábamos diciendo tantas incoherencias (producto del calor o al menos eso espero haha) que un poblano centrado junto a nosotros y "muy" concentrado en su lectura, no paraba de reír.
En la última noche, mi amiga y yo caminamos por la pintoresca avenida principal, llenas de cafés y restaurantes; nos comimos unos helados riquísimos y cuando se acabó el paseo fuimos a la unidad deportiva del pueblo. Estuvimos un rato viendo a la gente jugar y también platicando de todos los dibujos animados que habíamos visto de chiquitas (que por cierto son muchos hahaha). Por la mañana me despedí de ella y de su cariñosisima familia; con maleta y bolso en mano tomé un van que me llevaría a Playa del Carmen y de ahí trás 4 días increíbles en Tulum, me preparaba para seguir la segunda parte mi R0aDTriP en Cancún.
Peace Out =)