
Hace diez días que llegué a Cuba, después de estar más de un año sin venir. Es increíble, pero desde que vas en el avión, notas que estás llegando a otro país, la tierra es más rojas, en el horizonte se pueden divisar las “palmas reales” (árbol nacional), hasta el aire se siente diferente. Es por esto que me gustaría hablarles de la Ciudad de la Habana ¿Cómo describirla?... Unica, alegre, magnifica, bella, movida, antigua, moderna… en pocas palabras una ciudad con luz y belleza propia. Una ciudad de estilo retro con un precioso y grande malecón (rincón de encuentro para muchos cubanos) que la bordea hasta unirse con una bahía en donde transitan barcos, los cuales de noche son iluminados por las luces del farol de “El Castillo de los Tres Reyes del Morro” construido en el siglo XVI. Las edificaciones son bastantes variadas, hay algunas como en el caso de la Habana Vieja (Centro Histórico) que son de estilo colonial, mientras que en gran parte de la ciudad las casas y los edificios fueron construidos en los años ’50. Las avenidas son amplias y muy largas, muchas de las calles tienen vista al mar.
Me ENCANTA estar de vuelta!! Debo confesar que al inicio sentí el cambio pero a los dos días andaba como si nada, es una sensación extraña, es como si la vida que tengo fuera de aquí, fuese un espejismo o un mundo paralelo. El tiempo parece que no pasa en esta ciudad, es tan diferente, la gente va al ritmo de su propio tambor, puedes ir en un bus, en un taxi o en cualquier lugar y ponerte a conversar de lo que quieras con una persona que ni siquiera conoces y posiblemente no volverás a ver. Celular, Internet? Uff que va! Son servicios muy caros en comparación con lo que gana el pueblo, convirtiéndose en objetos de lujo, digamos que aquí es a la antigüita. Si te quieres comunicar con alguien tienes prácticamente 3 opciones: lo llamas desde tu casa, le marcas de un teléfono público ó vas a visitarlo.
Y entre col y col, lechuga jeje. Esta semana me sacaron dos muelas del juicio (auShH!!) tuve que ir a salón de operación, al inicio estaba medio nerviosa, pero todo salió bien, el doctor súper bueno y la asistente buenísima gente (se parecía a Baylie la de Grey’s Anatomy jeje). Me veía cómica, con bata, gorro y botas jeje me sentí como si estuviera en un programa de medicina.
El domingo fui con unos amigos a ver el “Cañonazo de las Nueve” en la Fortaleza de San Carlos de la Bahía (conocida como la Cabaña); la ceremonia se realiza todos los días y se remonta a la época de los españoles, en donde se solía avisar con un cañonazo la clausura de las puertas de las antiguas murallas que rodeaban la Habana. Después de esa hora, nadie podía salir ni entrar a la ciudad. La ceremonia estuvo muy bonita, un grupo de soldados vestidos de época recorría todo el fuerte hasta disparar el cañón. Como estábamos al otro lado de la bahía, se podía ver toda la ciudad iluminada, BEAUTIFUL!!
Despues de tanto escribir, ha llegado el momento de despedirme… Saludos desde la Habana.
Ciao Ciao
(16/12/08)